Lo prometido es deuda: el semáforo

Tal y como os prometía en la anterior entrada, aquí os cuelgo la foto del semáforo de ruídos, ya instalado en el comedor del colegio.

Procedimos a la instalación del aparato en la tarde de ayer, consensuando con el equipo de encargados del servicio de comedor la ubicación del mismo. Buscábamos que no estorbase la labor de los monitores, así como conseguir que fuese visible lo máximo posible (si no lo ven, poco uso podrá tener), pero que no estuviese al alcance de l@s niñas (tod@s hemos sido pequeñ@s y recordaremos lo tentador que puede llegar a ser un aparato así, XD). Al final, decidimos que el frontal opuesto a la entrada del comedor era el lugar más adecuado.

Ahora, toda vez que el semáforo se encuentra totalmente operativo, sólo resta esperar que los encargados sepan hacer un correcto uso del mismo para poder, de una vez por todas, poner freno a ese infierno de ruídos en que se convierte ,puntualmente, cada día de lunes a viernes, entre las 14:00 y las 16:00, el comedor del Colegio Escuelas Labaca. Probablemente, incluso en el mejor de los casos, la solución no sea instantánea, sino que requiera de un tiempo prudencial para que todos los factores de la ecuación (niños, monitores, semáforo, …) se adapten a esta nueva situación. De cualquier modo, tenemos nuestras esperanzas depositadas en el buen hacer del personal encargado del servicio de comedor.

Al irnos del lugar, tras finalizar la instalación del semáforo, Carmen quedaba colgando decoración para adecuar un poco la ambientación del recinto a los festivos tiempos que se aproximan, así que en breve trataremos de acercar una imagen del aspecto redecorado del comedor. Un saludo a tos@s!!

Verde, amarillo, … , rojo!!!

Son ya un número importante los padres y las madres de alumn@s del colegio que se han puesto en contacto con nosotros para mostrarnos su preocupación por el altísimo nivel de ruído que hay en el comedor a las horas de la comida. Para l@s que no lo sepáis, el comedor es un local pequeño, con una capacidad de resonancia acústica digna de la mismísima Scala de Milán; si a ello sumamos dos turnos de ruidos@s pequeñ@s estudiantes, en dos turnos de más de 40 cada turno, podríais llegar a haceros una idea de lo que aquello puede resultar.

El caso viene de largo, pues el propio personal encargado del comedor (Carmen, Belén, …) nos habían mostrado tiempo atrás su preocupación por este mismo tema (entre otros). Desde el APA nos pusimos a analizar posibles soluciones, de distinta envergadura en términos logísticos y económicos; y finalmente llegamos a la conclusión de que merecía la pena probar con una de las opciones más económicas pero ya contrastadas. La opción en cuestión no es otra que la de instalar un semáforo medidor de ruído, tal como el que podéis ver en la imagen de arriba.

Esta solución hace tiempo que se lleva a cabo en los colegios de los países nórdicos, como se pudo ver en un reportaje sobre la educación de un conocido programa (para verlo pincha aquí), y se está empezando a seguir en colegios españoles (un periódico gallego se hacía eco de la noticia ). Así pues esperamos que esta semana, que viene a estrenar el último mes del año, podamos contar con nuestra adquisición instalada y cumpliendo su cometido de reducir drásticamente los decibelios del comedor.